viernes, 12 de octubre de 2012


PERDIDO:

¡Dónde esta mi hijo! Gritaba mi madre desconsolada, pues aquella tarde que parecía tan normal, llegando mi madre del trabajo no encontró al último de sus retoños en casa. Pregunto primero serena en los departamentos de alquiler de nuestra casa, y con cada negativa se alteraban mas sus nervios, salió a las calles preguntando casa por casa, a ver si tal vez se había ido a jugar con uno de sus amiguitos, los nervios y la desesperación se apoderaban mas de ella mientras los ojos se le humedecían.

Unas horas habían pasado desde su desaparición y yo acababa de llegar si haberme enterado de nada, me dirigía a bañarme cuando ya casi desnudo escucho a mi madre llegar gritando desconsolada: “¡no lo encuentro, no está mi hijo!”, salí asustado y entendí rápidamente el problema, cogí una bicicleta y me uní a la búsqueda, pues toda mi familia estaba recorriendo todo Comas.

Después de una hora más de búsqueda pase por un parque a media hora de mi casa, y en uno de los columpios estaba el señorito desaparecido con unos niños más. Grite a toda voz ¡Adrian! Ese era el nombre del prófugo, y con la cara de culpable que ya todos conocemos camino lentamente hacia mí, sin palabra alguna, y con la cabeza gacha. No supe que decir solo atine a gritar y preguntar por qué había hecho eso, y entre lagrimas me contó: “traje anotación de nuevo en el control, no quería hacer renegar mas a mi mamá, soy un mal hijo y ella no merece renegar ni llorar mas por mí, y por eso deje esa nota en el refrigerador”.

Esto me conmovió un poco, pero nadie había visto la nota. Cuando llegamos a casa mi madre corrió a abrazar a su hijo, para luego jalarle la oreja por salirse de la casa. Nos enseño la nota escrita con color azul: “Mami me voy de la casa porque no quiero hacerte renegar mas, algún día regresare”. Ya todo tranquilo por fin pude bañarme para ir a la universidad, pero las clases ya habían acabado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario